Ella es una de esas chicas
que va con prisa a todas partes
y siempre llega tarde.
Una de esas que nunca acierta
cómo vestirse para salir a la calle
y no pasar ni frío ni calor,
una que lleva escritos en la mirada
todos los inviernos que ha pasado sola,
que anda descalza por sus recuerdos
sin miedo a cortarse en sus monstruos.
Una de esas que nunca olvidarías
si te hiciera una mamada,
una mujer que se viste de valentía
para ocultarme entre sus miedos.
Se ve preciosa cuando el viento la despeina
y sonríe a gota limpia cuando
le pilla la lluvia en pleno Madrid sin paraguas.
Es una chica desastre,
que siempre tiene mil cosas por hacer y en cambio,
ella prefiere escribir.